A Mario le han pedido que lleve un cojín a la guarde para dormir la siesta (quien pudiera!!). El cojín ya andaba por casa y ahora sólo quedaba personalizarlo. Sonia, su mamá, me pidió un pirata, de esos con cara de pillo, y el nombre. Se lo preparé y envié, y la abuela de Mario (que mira que son apañadas las abuelas) lo cosió al cojín. Espero que Mario tenga dulces sueños... Zzzzzzzz.
Ah, por cierto, gracias a Sonia por enviarme la foto del cojín terminado.